La Onicogrifosis es una hipertrofia de la lamina ungueal que se ve alterada en
su morfología ( onicoanomalia), es una uña que se presenta exageradamente
engrosada, opaca, con estrías trasversales de coloración gris, marrón o
amarillenta y consistencia extremadamente dura y estratificada.
Puede adoptar diferentes formas, hacia arriba en forma de cuerno, hacia abajo
en forma de garra y distorsión lateral.
Puede afectar una o todas las uñas de uno o ambos piés.
Su etiología se debe a trastornos circulatorios, diabetes, artritis, se ve con
más frecuencia en personas ancianas, pero también tiene una etiología
traumática. Esto significa que un golpe en un ortejo que compromete la
región de la matriz ungueal, puede ocasionar una inflamación local que
provoca una desalineación de las células germinativas de la matriz, generando
un crecimiento hipertrófico de la uña.
Es una patología tardía porque el daño no se evidencia hasta un tiempo
después del traumatismo, y su condición es irreversible y en general de
agravamiento progresivo.
Esta patología puede presentar algunos agravantes como por ejemplo que esta
lámina ungueal hipertrófica se contamine con hongos asociando la
onicomicosis a su evolución, o que bajo la lámina ungueal se presente una
callosidad con un núcleo doloroso, o que la distorsión de la uña hacia lateral
pueda provocar heridas en los ortejos siguientes.
El tratamiento es de índole mecánico y consiste en adelgazar la uña y mantenerla dentro de límites apropiados, y en casos muy severos se puede optar por la extirpación o tallado de la matriz ungueal.
Se recomienda que cualquier alteración en la apariencia de
las uñas sea consultada con un profesional responsable que pueda precisar un
diagnóstico y sugerir un tratamiento.