La Onicocriptosis comúnmente llamada Uña Encarnada, es una afección bastante corriente que ataca por lo general el dedo gordo, aunque puede afectar indistintamente cualquier ortejo.
Es una patología de etiología traumática, y consiste en una espícula o astilla del borde lateral de la uña que se incrusta en el tejido blando del surco.
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Puede comprometer un solo borde
(unilateral) |
o ambos
(bilateral). |
Aunque existen varias causas que concurren al desencadenamiento de esta lesión,
el factor principal es la presencia de la espícula, sin ella no hay
onicocriptosis.
Hacemos esta salvedad pues hemos observado que con demasiada frecuencia se
denomina onicocriptosis a cualquier patología que involucre dolor o
inflamación del surco.
En el mecanismo de su producción obran como factores predisponentes:
Estas causas juntas o separadas coadyuvan en la producción de la
onicocriptosis, pero reiteramos ellas de por sí no pueden ocasionarla,
solo cuando por algún motivo se genera la espícula que es la
causa original y protagonista del proceso.
En ciertas ocasiones en las que la uña se presenta frágil y
quebradiza, es forzada por la presión del zapato y suele romperse
espontáneamente, aunque la generación espontánea no es
frecuente, en general obedece a un corte incorrecto, ya sea por parte del
paciente o por intervención desafortunada de un profesional inexperto.
De lo contrario, en algunos días el dolor se agudizará y el
paciente vuelve a cortarse, pero el tejido inflamado le impide ir muy
profundamente y por consiguiente hace un corte superficial. Que deja en el
fondo del surco la espícula cuya aguda punta se orienta hacia abajo y
delante.
Con el correr de los días el crecimiento de la uña la va
incrustando en la piel del rodete, hasta producir un foco séptico,
debido a la gran cantidad de gérmenes oportunistas que hay sobre la
piel, este proceso infeccioso genera un tejido de granulación llamado
Granuloma Telangectásico, que se considera un tumor benigno de tipo
infeccioso, que progresivamente va creciendo y complicando significativamente
el cuadro.
Este granuloma es un tejido esponjoso, muy vascularizado, exudativo y muy
doloroso, que en algunos casos puede cubrir incluso la
Lámina ungueal
El tratamiento, depende de la etapa en que se detecta el problema,
en su etapa inicial, es posible que un podólogo calificado, pueda
resolverlo con una correcta onicotomía que elimine la espícula y
un posterior control del crecimiento de la uña hasta lograr hacer un
corte profiláctico adecuado.
Y desde luego después de un minucioso análisis del mecanismo que
produjo la espícula, se debe corregir cualquier patología adjunta,
orientando o derivando al paciente para su solución, por ejemplo
problemas ortopédicos, calzado inadecuado, onicomicosis, y mala
técnica de corte.
Cuando la patología se encuentra en un estado avanzado en que se observa
Granuloma, y un proceso infeccioso severo, debe ser tratada por un médico
especialista, que proporcione tratamiento antibiótico, y realiza un
procedimiento quirúrgico, bajo anestesia local mínima de tipo
troncular, orientada a eliminar el segmento de uña comprometido,
exéresis completa del granuloma y plastía del surco ungueal,
incluso en algunos casos rebeldes y crónicos se plantea la posibilidad
de un tallado de matriz, que consiste en eliminar un pequeño segmento de
la matriz ungueal en los bordes laterales para estrechar la superficie de la
uña evitando que vuelva a encarnarse.
La cirugía es el inicio del tratamiento, ella permite eliminar la causa
de origen, pero es de mucha importancia que el paciente sea instruido en el
hecho de que el problema solo quedará absolutamente resuelto cuando la
uña crezca completamente, y se realice el primer corte
profiláctico, que permitirá que la uña no vuelva a
presentar este problema.
Por tanto el control periódico del crecimiento de la uña realizado
por un podólogo calificado es muy importante para evitar recidivas,
tenemos que tener en cuenta que la uña al crecer puede ver entorpecido
su paso por tejidos cicatrizales, o pequeñas hiperqueratosis que pueden
provocar nueva inflamación, por lo que el tratamiento debe ser
mantenido hasta que la uña llegue a su posición perfecta.